El pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) se adapta para su reproducción exclusivamente en el invierno antártico: sus huevos y polluelos son incubados y criados principalmente sobre hielo marino firme. El cambio climático está aportando una presión cada vez mayor para la Antártida, y su impacto recae sobre el ambiente físico del cual dependen en gran medida las especies como el pingüino emperador (1, 2). La supervivencia del pingüino emperador adulto se relaciona con la extensión y la firmeza del hielo marino durante el invierno (3, 4), y se requieren condiciones de hielo firmes para la muda del plumaje (5). El cambio climático está alterando la extensión y la composición del hielo marino (1, 2, 6).La extensión del hielo recibe la influencia del sistema interconectado compuesto por el océano, la atmósfera, y el hielo del Océano Austral, que es el bioma más complejo y difícil de estudiar de la Tierra (1). En general, el área de hielo marino se ha expandido ligeramente en la Antártida desde los años 1970, si bien ha experimentado grandes variaciones regionales tanto en su aumento como en su disminución (2). La expansión del hielo marino puede deberse, al menos en parte, al derretimiento de las plataformas de hielo provocado por el cambio climático, lo que a su vez produce una capa superficial de agua fría y dulce en el mar, que retarda el derretimiento del hielo marino (6).
Debido a que los pingüinos emperador dependen en gran medida del hielo marino firme para su reproducción, un aumento en el calentamiento regional debido al cambio climático puede tener un impacto negativo en su población al cambiar la extensión, formación y persistencia del hielo (5). En 2001, la investigación demostró que una colonia de pingüinos emperador en Tierra de Adelia era particularmente vulnerable al cambio climático debido a los efectos de la reducción de la extensión del hielo marino (3). Un posterior modelado de la población de Tierra de Adelia calculó que la probabilidad de extinción de los pingüinos emperador en la zona puede ser de al menos 36% (7), y llegar al 81% en el año 2100 (8). La investigación enfatizó además que la frecuencia de los fenómenos cálidos, con la consiguiente disminución de la extensión del hielo marino, reducirían la viabilidad de la población de pingüinos emperador en ese lugar. Si la temperatura de la Tierra aumenta más de 2 °C por encima de los niveles preindustriales, lo que constituye una situación probable(9), se calcula que aproximadamente 40% del total de la población reproductora de pingüinos puede disminuir o desaparecer (10). En 2011, se registró la pérdida de una pequeña colonia de pingüinos emperador (alrededor de 150 parejas reproductoras) y el hecho fue atribuido al calentamiento climático global (11).
Muchos factores pueden influir en la viabilidad sostenida de las poblaciones de pingüinos emperador, y se ha demostrado que las colonias de las diferentes zonas pueden tener cambios contrastantes en sus poblaciones (12), lo que también ocurre con otras especies de pingüinos (12).Anteriormente ya se había planteado la inquietud acerca de la posibilidad de que el cambio climático acelere la disminución de las poblaciones de pingüinos emperador (3, 7, 8, 10-12, Documento de Información IP 5 de la XXX RCTA, Documento de Información IP 45 de la XXXV RCTA, Documento de trabajo WP 16 de la XXXIII RCTA). La evidencia actual sugiere que aún no se ha comprendido a cabalidad la influencia del cambio climático en las poblaciones de pingüinos emperador (3, 7, 8, 10-13). Sin embargo, se ha demostrado la disminución de su población (3, 14) y se prevé que sea mayor (7, 8, 10).
El descubrimiento de nuevas colonias de pingüinos emperador en 2012 implicó una revisión al alza en el cálculo del tamaño de la población total, aumentando desde ~155.000 a ~238.000 parejas reproductoras (15). Por otro lado, los estudios aéreos y satelitales documentaron por primera vez a pingüinos emperador reproduciéndose sobre las plataformas de hielo en lugar del hielo marino. Estos hallazgos sugieren la posibilidad de que las poblaciones de esta especie sean mayores de lo pensado, y que pueden ser capaces de adaptar su comportamiento en función de los cambios experimentados por sus principales hábitats de reproducción (16). Al presente, de acuerdo a la orientación entregada por el Panel intergubernamental sobre cambio climático (IPCC, por sus siglas en inglés) sobre gestión de la incertidumbre (17), la evidencia disponible puede considerarse de limitada a media, si bien hay un alto grado de acuerdo. Es así como los impactos negativos asociados al cambio climático que pueden afectar al pingüino emperador pueden considerarse como probables.
