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Foca de Ross

Ross Seal

Resumen informativo

Versión: 1.0

Publicado: 18/04/2016 GMT

Revisado: 18/04/2016 GMT

Autores

Brent S. Stewart

Hobbs-SeaWorld Research Institute, 2595 Ingraham Street, San Diego, California 92109 USA. bstewart@hswri.org

Revisado por expertos tick


Sinopsis

La foca de Ross es uno de cuatro carnívoros marinos que se reproducen en hábitats de hielo marino en la Antártida.    Las focas de Ross rara vez son vistas porque se reproducen y pasan su fase de muda en áreas de difíciles acceso con gran congestión de hielo a la deriva y luego, al parecer, pasan el resto de sus vidas en el océano abierto.  En consecuencia, se conoce poco de su biología y su ecología, y se ha asumido que son poco comunes.   Esa escasez de datos fue la base original para declarar a la foca de Ross una Especie especialmente protegida.   Los pocos relevamientos realizados mediante rompehielos y aeronaves calculan una abundancia que va de 20.000 a 220.000.   El tamaño de la población genéticamente eficaz de focas de Ross en la Antártida se calculó en aproximadamente 130.400 a partir de los análisis de ADN mitocondrial y alrededor de 254.000 a partir de los análisis de microsatélites de ADN nuclear.   Los datos genéticos indican que la especie ha ido aumentando a lo largo del tiempo geológico y no hay pruebas de ninguna disminución reciente de la abundancia.   No se ha cazado la especie comercialmente, y se han recogido muy pocas para estudios científicos.


Resumen

Las focas de Ross (Ommatophoca rossii; Orden Carnívora, Familia Phocidae) viven exclusivamente en el hemisferio sur (1) y permanecen en tierra para parir, aparearse y pasar la fase de muda en hielo marino estacional.   La especie fue descripta en 1844 y se la nombró por Sir James Clark Ross, quien recogió los dos tipos de especímenes en 1840 en 68oS y 176oE en el mar de Ross (2). Las focas de Ross han sido vistas pocas veces ya que por mucho tiempo se pensó que vivían en hielo a la deriva, a donde pocos buques o expediciones pueden viajar. Por consiguiente, se conoce relativamente poco de su distribución, abundancia, historia vital e historia natural básica.  Las crías, según parece, nacen de mediados de octubre a noviembre, y el apareamiento tiene lugar en diciembre y principios de enero (3, 4, 5). Las focas de Ross tienen su fase de muda desde fines de diciembre hasta, quizás, mediados de febrero (6, 7, 8).   Buscan alimento a alrededor de 100 a 200 m de profundidad y ocasionalmente a 400 m (9, 10, 11, 12).  Sobre la base de muestras pequeñas solamente, la longevidad máxima es de por lo menos 18 a 20 años, los machos son sexualmente maduros de los 3 a 4 años de edad y las hembras de los 2 a los 7 años (1).

La distribución de las focas de Ross en la primavera y el verano australes parece estar directamente relacionada con la distribución y densidad del hielo marino.  Las focas, según parece, se reproducen en áreas del interior y de alta latitud con gran congestión de hielo a la deriva, y luego permanecen en tierra para la fase de muda a fines del verano sobre témpanos de hielo más grandes y estables cerca de los bordes norte del hielo marino. El hielo marino es un sustrato esencial para ellas al reproducirse y mudar de pelaje.   Los datos recientes indican que las focas de Ross viven por lo general en hábitats libres de hielo durante el resto del año (9, 11, 13) y que las focas no reproductoras podrían encontrarse solamente en hábitats de hielo marino cuando están en la fase de muda.   Como los relevamientos de focas en hábitats de hielo marino no han tenido en cuenta las cantidades considerables que se encuentran en áreas libres de hielo (incluidos los componentes clave de sexo y edad de las poblaciones), los recuentos directos de focas que permanecen sobre hielo (aun cuando se corrige por patrones de lugares de permanencia) no son buenos indicadores de la abundancia de la población ni de la estructura de edad.      Como resultado de la distribución estacional al parecer compleja de las focas de Ross y de la dificultad para relevar los hábitats de hielo marino, los cálculos de abundancia obtenidos probablemente sean subestimaciones considerables de la abundancia real de la especie.

Los recuentos sistemáticos y los cálculos de la abundancia y la densidad de la población son pobres y variables (14, 15). Se han realizado algunos relevamientos regionales y un relevamiento circumpolar coordinado internacionalmente de las poblaciones de fócidos en la Antártida.  De mediados a fines del siglo XX, se llevaron a cabo varios relevamientos regionales mediante rompehielos (algunos con helicópteros) y aviones (13, 14, 15), mejorados por observaciones oportunistas en algunas áreas (16).   Se realizó un relevamiento circumpolar coordinado de manera internacional en los veranos de 1997 a 2001 (13, 14, 15, 17).  Las proyecciones de la abundancia de la especie en todo el océano Austral han ido de 20.000 a 220.000 según relevamientos en hábitats de hielo marino (14, 15, 17), aunque no tuvieron en cuenta las grandes cantidades que se encontraban en áreas libres de hielo.  Los cálculos de abundancia basados en la genética (es decir, tamaño de población genéticamente eficaz) son de alrededor de 130.400 según los análisis de ADN mitocondrial (18) y de alrededor de 254.000 según los análisis de microsatélites de ADN nuclear (19).   La abundancia total de la especie sería considerablemente mayor si se contaran las focas inmaduras y los adultos no reproductores.  Los datos genéticos indican que no existen diferencias genéticas entre las poblaciones (20) y que la especie ha ido aumentando a lo largo del tiempo evolutivo, sin pruebas de disminuciones recientes de la abundancia (18).

En el mejor de los casos, se necesitan más relevamientos sistemáticos en momentos clave del año (de octubre a noviembre) para brindar mejores datos sobre la distribución y la abundancia de la especie.  Los datos limitados que hay disponibles no indican ninguna amenaza actual para la vitalidad de la especie.  Los hábitats para la búsqueda de alimento de las focas de Ross durante la temporada no reproductiva aún no se conocen mucho, pero los datos recientes (9, 11, 14) indican que son mesopelágicos durante gran parte del año en áreas al norte de zonas de hielo marino que se superponen con áreas de búsqueda de alimento de elefantes marinos del sur, por lo menos.

Las focas de Ross nunca han sido cazadas y ha habido poca colección para fines científicos. La distribución remota y dispersa de las focas de Ross cuando se reproducen y mudan su pelaje parece resguardarlas de las interacciones directas fundamentales con los humanos.   Su comportamiento al parecer solitario y su amplia distribución en otros momentos podrían reducir la posibilidad de interacciones directas con actividades de pesca comercial, aunque la expansión de las operaciones (particularmente en el mar de Ross y en otras partes del océano Austral) podría tener efectos en las poblaciones de sus presas mesopelágicas de calamares y peces.

Todas las focas antárticas están incluidas en la Convención para la Conservación de las Focas Antárticas (Convention for the Conservation of Antarctic Seals, CCAS).  El artículo 4 de la CCAS contempla que se emitan permisos especiales particularmente para investigación científica para tomar pequeñas cantidades de ejemplares de todas las focas a fin de recopilar información sobre la historia vital y la ecología de las especies que pudiera brindar una base para la conservación y el manejo dentro del marco del Tratado Antártico. El Anexo I de la CCAS estipula la recolección para fines comerciales de cantidades limitadas de ejemplares de todas las especies, excepto las focas de Ross (Ommatophoca rossii), para las cuales está prohibida la captura o matanza comercial al estar designadas como Especie Protegida.  En 1991, la foca de Ross fue incluida como una Especie especialmente protegida en el Anexo II del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente como una simple transferencia del Anexo A de las Medidas convenidas para la conservación de la flora y fauna antárticas de 1964. La foca de Ross está clasificada por la IUCN como una especie de Preocupación menor.