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Zonas especialmente protegidas y especialmente administradas en la Antártida

IS AreaProt ES

Resumen informativo

Versión: 1.0

Publicado: 03/04/2014 GMT

Revisado: 18/08/2014 GMT

Autores

Ewan McIvor

Australian Antarctic Division, Australian Antarctic Division, Channel Highway, Kingston, Tasmania, Australia.
Ewan.McIvor@aad.gov.au

Revisado por expertos tick


Sinopsis

El Anexo V al Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente (el Protocolo) establece un marco para la designación de Zonas Antárticas Especialmente Protegidas (ZAEP) y de Zonas Antárticas Especialmente Administradas (ZAEA). Estas áreas están concebidas para apoyar el objetivo de entregar una protección integral al medioambiente antártico. En la actualidad existen 73 ZAEP y 7 ZAEA. Las ZAEP son lugares con notables valores medioambientales, científicos, históricos, estéticos o de vida silvestre, cualquier combinación de dichos valores, o en los que se realiza investigación científica en curso o prevista. Se ha realizado un sustantivo trabajo con el fin de apuntalar el desarrollo de una serie representativa de ZAEP, incluyendo análisis espaciales para identificar los distintos "Dominios ambientales" y "Regiones biogeográficas de conservación de la Antártida". Las Partes del Tratado Antártico han llegado a acuerdo en cuanto a que estos marcos espaciales son referencias convenientes para orientar la designación de ZAEP dentro de un criterio geográfico medioambiental sistemático, y el Comité para la Protección del Medioambiente (CPA) ha reconocido la necesidad de que exista una metodología más sistemática para el desarrollo del sistema de zonas protegidas.


Resumen

El aislamiento histórico del continente antártico lo ha protegido, en cierta medida, del efecto posiblemente nocivo de las actividades realizadas por el ser humano. Los inicios de la presencia humana en la región, y su aumento, han producido una mayor conciencia de su importancia científica y medioambiental y han ejercido presión sobre sus valores científicos y medioambientales.

Estos valores se benefician de las protecciones generales conferidas por el Tratado Antártico y su Protocolo. Esos instrumentos prohíben el uso de armas nucleares, el vertido de residuos nucleares, las acciones militares y la extracción de recursos minerales. Por otro lado, todas las actividades propuestas deben someterse a una evaluación previa de su impacto al medioambiente, existen estrictas medidas de protección para toda la fauna y flora autóctonas, y hay además requisitos para la gestión y el retiro de los residuos actuales y pasados. En realidad, el Protocolo designa la totalidad de la Zona del Tratado Antárctico (la zona ubicada sur de los 60 grados de Latitud Sur) como una "reserva natural consagrada a la paz y a la ciencia”.

Las Partes Consultivas del Tratado Antártico han determinado, no obstante, que algunas zonas de la Antártida merecen una protección especial debido a los valores que contienen o debido al riesgo de los impactos producidos por el ser humano sobre dichos valores.  Por consiguiente, desde 1964 ha existido alguna forma de sistema de Zonas Antárticas Protegidas. El actual marco de zonas protegidas se estableció en virtud del Anexo V al Protocolo (Protección y gestión de zonas), el cual entró en vigor el 24 de mayo de 2002.

El Anexo V rige la designación de zonas al interior de la Zona del Tratado Antártico, incluyendo todas sus áreas marinas, como Zonas Antárticas Especialmente Protegidas (ZAEP). El ingreso a una ZAEP está prohibido si no se cuenta con un permiso, y las actividades deben realizarse de conformidad con un Plan de gestión para dicha zona.

Pueden designarse las ZAEP para proteger sus valores medioambientales, científicos, históricos, estéticos o de vida silvestre, cualquier combinación de dichos valores, o el que se realice en el lugar investigación científica en curso o prevista. En el Anexo V se contempla la identificación de una serie se ZAEP dentro de criterios ambientales y geográficos sistemáticos (SEGF, por sus siglas en inglés), los que incluyen:

a. las zonas que han permanecido libres de toda interferencia humana y que por ello puedan servir de comparación con otras localidades afectadas por las actividades humanas;
b. los ejemplos representativos de los principales ecosistemas terrestres, incluidos glaciales y acuáticos, y marinos;
c. las zonas con conjuntos importantes o inhabituales de especies, entre ellos las principales colonias de reproducción de aves y mamíferos autóctonos;
d. la localidad tipo o el único hábitat conocido de cualquier especie; 
e. las zonas de especial interés para las investigaciones científicas en curso o previstas;
f. los ejemplos de características geológicas, glaciológicas o geomorfológicas sobresalientes;
g. las zonas de excepcional valor estético o natural;
h. los sitios o monumentos de reconocido valor histórico; y
i. cualquier otra zona en la que convenga proteger los valores ambientales, científicos, históricos, estéticos o naturales sobresalientes, cualquier combinación de esos valores, o la investigación científica en curso o prevista.

El Anexo V determina además que “cualquier zona, inclusive las zonas marinas, en que se lleven a cabo actividades o puedan llevarse a cabo en el futuro, podrá designarse como Zona Antártica Especialmente Administrada para coadyuvar al planeamiento y la coordinación de las actividades, evitar los posibles conflictos, mejorar la cooperación entre las Partes y reducir al mínimo los impactos ambientales”. Las ZAEA pueden incluir áreas en las que las actividades presentan riesgos de interferencia mutua o impacto ambiental acumulativo, así como sitios o monumentos de valor histórico reconocido. Las ZAEP pueden incluir ZAEA en su superficie.

Entre otras funciones, el CPA se encarga de prestar asesoramiento a las Partes del Tratado Antártico sobre la gestión y ulterior desarrollo del sistema de áreas protegidas de la Antártida. Desde su primera reunión en 1998, el CPA ha dedicado una parte importante de sus debates al asunto de la protección y gestión de zonas en la Antártida. El CPA adoptó ciertos instrumentos para guiar la designación, gestión e inspección de ZAEP, incluyendo:

No se han adoptado orientaciones para la designación y gestión de ZAEA.

En la actualidad existen 73 ZAEP y 7 ZAEA. La información sobre estas áreas, incluyendo enlaces a sus Planes de gestión, está disponible en la Base de datos de las Zonas Antárticas Protegidas, y es mantenida por la Secretaría del Tratado Antártico. 

El CPA ha manifestado reiteradamente su deseo de avanzar hacia una metodología más sistemática para el desarrollo del sistema de zonas protegidas. En 2008 la RCTA acordó que el Análisis de dominios ambientales para el continente antártico (EDA) (1, véase la Figura 1) se debe utilizar de manera consistente y en conjunto con otras herramientas acordadas dentro del Sistema del Tratado Antártico como modelo dinámico para la identificación de áreas que podrían ser designadas como ZAEP conforme a criterios ambientales y geográficos sistemáticos. El EDA clasifica el continente antártico en 21  regiones representativas, basadas en ocho capas de datos espacialmente explícitos, que describen aspectos abióticos del medio ambiente antártico.

De manera similar, la RCTA celebrada en 2012 consideró que las Regiones biogeográficas de conservación de la Antártida (RBCA) (2, véase la Figura 2) se debe utilizar, junto con el EDA y otros instrumentos convenidos, como un modelo dinámico para la identificación de las áreas que podrían ser designadas como ZAEP. Las RBCA son 15 regiones sin hielo biológicamente diferentes, que abarcan todo terreno sin hielo en el área del Tratado Antártico, y que están clasificadas utilizando los mejores datos disponibles sobre la distribución de la biodiversidad.

IS AreaProt Fig1 ES

Figura 1. Mapa de la Antártida, con los 21 Dominios ambientales. Fuente: F. Morgan, G. Barker, C. Briggs, R. Price, H. Claves, "Análisis de dominios ambientales para el continente antártico versión. 2.0" (Manaaki Whenua Landcare Research New Zealand Ltd. Disponible en: http://www.ats.aq/devEM/documents/001718_np.pdf, 2007).

IS AreaProt Fig2 ES

Figura 2. Mapa de la Antártida con las 15 Regiones biogeográficas de conservación de la Antártida Fuente: A. Terauds, S. L. Chown, F. Morgan, H. J. Peat, D. J. Watts, H. Keys, P. Convey, D. M. Bergstrom, Conservation biogeography of the Antarctic. Diversidad y distribuciones 18, 726-741 (2012) doi: 10.1111/j.1472-4642.2012.00925.x.


Eventos clave

1959:

La tercera reunión del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR) señala que se necesita con urgencia la protección de áreas representativas de los ambientes naturales de la Antártida.

1964:

La III RCTA adopta las Medidas Convenidas para la Conservación de la Fauna y de la Flora en la Antártida (Recomendación III-VIII). El preámbulo de las Medidas Acordadas declara que el área del Tratado Antártico es una “Zona especial de conservación”. El Artículo VIII de las Medidas Convenidas prevé la designación de los sitios de “especial interés científico” como Zonas Especialmente Protegidas (ZAP), que merecen “protección especial... con miras a preservar el carácter único de su sistema ecológico natural”.

1972:

En respuesta a un informe de SCAR que indica que las ZAEP existentes no eran representativas de los ecosistemas antárticos, la RCTA VII adopta la Recomendación VII-2, y sugiere que la serie de ZAEP debe incluir “ejemplos representativos de los principales sistemas ecológicos terrestres y de agua dulce de la Antártida”. También suscita preocupación el que las ZAEP confieran protección únicamente a los valores biológicos y que hayan han sido mal utilizadas en cuanto a su protección de las investigaciones científicas asociadas.

1975:

La VIII RCTA adopta la Recomendación VIII-3, que establece una nueva categoría de área protegida, los Sitios de Especial Interés Científico (SEIC). Si bien las ZAEP han sido utilizadas en gran medida para proteger los valores biológicos, los SEIC deben ser lugares de “interés científico excepcional” que requieren “protección a largo plazo contra la interferencia perjudicial”.

1985:

La XIII RCTA adopta la Recomendación XIII-5, que invita al SCAR a ofrecer asesoramiento científico sobre el sistema de áreas protegidas en la Antártida, incluidas las SEIC y ZAEP, y plantea el asunto de una posible categoría de área adicional bajo una forma de protección diferente.

1987:

La XIV RCTA analiza la necesidad de ampliar el ámbito de protección de área para incluir valores desde el punto de vista físico y del paisaje.

1989:

La XV RCTA adopta la Recomendación XV-8, que exige la elaboración de Planes de gestión para todas las ZAEP existentes y futuras (según se detalla en la Recomendación XV-9).

La RCTA XV también adopta la Recomendación XV-10, que establece áreas de “excepcional valor geológico, glaciológico, geomorfológico, estético, escénico, o de vida silvestre” para su designación como Zonas Especialmente Reservadas (ZER), y exhorta a las Partes a revisar las características geográficas de la Antártida e incluir ejemplos representativos de estos valores en la lista de las ZER.

La RCTA XV Adopta además la Recomendación XV-11, que prevé la designación de Zonas de Planificación para Usos Múltiples (ZPUM) para “ayudar en la coordinación de las actividades humanas en las zonas donde estas actividades presenten el riesgo de interferencia mutua o de impactos acumulativos”.

1991:

La XI Reunión Consultiva Especial del Tratado Antártico (RCETA) adopta el Protocolo al Tratado Antártico sobre protección del medio ambiente. El artículo 2 del Protocolo designa el área del Tratado Antártico como una "reserva natural, consagrada a la paz y a la ciencia". Se encomienda al CPA la tarea de proporcionar asesoramiento y formular recomendaciones a las Partes sobre “la operación y ulterior desarrollo del sistema de Zonas Antárticas Protegidas” (Artículo 12.1 (g)). Asimismo de sostienen debates acerca del desarrollo de un Anexo al Protocolo para incorporar las disposiciones contenidas en las medidas acordadas sobre protección de zonas, pero el Anexo no se completa durante la reunión. Estos debates continúan y culminan en la XVI RCTA, en la que se aprueba el Anexo V sobre Protección y gestión de zonas como Anexo a la Recomendación XVI-10.

1992:

El SCAR y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) coordinan un taller denominado "Desarrollo del Sistema de Zonas Antárticas Protegidas" que se realizó en Cambridge, Reino Unido. El SCAR presenta el informe sobre el taller como Documento de trabajo WP 4 en la XVII RCTA.

1998:

El Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente entró en vigor el 14 de enero de 1998. El Anexo V del Protocolo, sobre la Protección y gestión de zonas, es sometido a un proceso de aparte, sin entrar en vigor todavía.

En Tromsø, Noruega, se celebra un taller sobre áreas protegidas. Noruega y el Reino Unido presentan un resumen del informe de dicho taller en la I Reunión del CPA como Documento de trabajo WP 26 de la XXII RCTA.

El CPA considera una sugerencia ofrecida por el SCAR en el Documento de trabajo WP27 de la XXII RCTA en cuanto a que el Comité debería desarrollar una estrategia general uniforme para todas las áreas protegidas en la Antártida.

El CPA reconoce que las áreas protegidas de la Antártida deben examinarse en el contexto más amplio de la protección conferida a la Antártida por el Protocolo y su Anexos I a IV, así como la protección prevista en el anexo V. Señala que es preciso prestar especial atención a la protección de las zonas donde hay fauna, flora u otros valores en alto riesgo de resultar dañadas por las actividades humanas, y que existen vacíos en el sistema, ya que algunas categorías de áreas protegidas, según lo estipulado en el artículo 3 (2) del Anexo V están muy mal representadas o no lo están en absoluto.

A raíz de una propuesta del Reino Unido, la XXII RCTA adopta la Resolución 1 (1998), que designa a las Partes Consultivas del Tratado Antártico como responsables de la revisión y preparación de Planes de gestión para las áreas protegidas, lo que se hará conforme al formato del Anexo V.

A raíz de una nueva propuesta por el Reino Unido, la reunión también adopta la Resolución 2 (1998), que recomienda que las personas que participan en la preparación o revisión de Planes de gestión utilicen la Guía para la Elaboración de Planes de Gestión para las Zonas Antárticas Especialmente Protegidas.

La XXII RCTA adopta la Decisión 4 (1998) sobre Áreas Marinas Protegidas, que contiene un procedimiento para la remisión a la CCRVMA, según corresponda, de los anteproyectos de Planes de gestión para las ZAEP y ZAEA que contienen zonas marinas.

1999:

Se realiza en Perú un segundo taller sobre Zonas Antárticas Protegidas. Perú presenta un resumen del informe del taller en la II Reunión del CPA, en la forma del Documento de trabajo WP 37 de la XXIII RCTA.

2000.

El CPA III adopta las Directrices para la consideración por el CPA de proyectos de planes de gestión nuevos y revisados de Áreas Protegidas.

La RCETA adopta la Resolución 1 (2000), que recomienda que las Directrices de aplicación de los Criterios sobre Zonas Protegidas estipulados en el Artículo 3, Anexo V del Protocolo al Tratado Antártico sean utilizadas por aquellos que participan en la elaboración de propuestas para zonas antárticas especialmente protegidas.

2002:

El 24 de mayo entró en vigor el Anexo V al Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, sobre Protección y Administración de Zonas

La XXXV RCTA adopta la Decisión 1 (2002), que presenta un sistema para denominar y cambiar el número a las ZAEP y SEIC existentes como Zonas Antárticas Especialmente Protegidas (ZAEP) y para la numeración de nuevas ZAEP. La Reunión también aprobó la Resolución 2 (2002), recordando la Resolución 1 (1998) e invitando a las Partes a presentar Planes de gestión revisados en el formato del Anexo V antes de la VII Reunión del CPA (2004).

2003:

El CPA VI adopta las Directrices para la consideración por el CPA de proyectos de planes de gestión nuevos y revisados de ZAEP y ZAEA revisadas.

2005:

La XXVIII RCTA adopta la Decisión 9 (2005), que contiene un procedimiento para la remisión a la CCRVMA, según corresponda, de los anteproyectos de Planes de gestión para las ZAEP y ZAEA que contienen zonas marinas.

2007:

Morgan et al. (1) publican el Informe final del Análisis de dominios ambientales para el continente antártico versión. 2.0. El análisis de dominios ambientales es una clasificación del continente antártico en 21 regiones representativas, basadas en ocho capas de datos espacialmente explícitos, que describen aspectos abióticos del medio ambiente antártico (por ejemplo, temperatura del aire, velocidad del viento, radiación solar, pendiente, cubierta terrestre y geología).

Tras una propuesta de Australia en el Documento de trabajo WP 10 de la XXX RCTA, la X Reunión del CPA concuerda en establecer un Grupo informal de prueba para que examine los anteproyectos de Planes de gestión nuevos y revisados remitidos por CPA para su revisión entre sesiones, y ofrecer asesoramiento al proponente y al CPA.

2008:

La XXXI RCTA adopta la Resolución 1 (2008), que contiene la Guía para la Presentación de Documentos de Trabajo que contengan propuestas relativas a Zonas Antárticas Especialmente Protegidas, a Zonas Antárticas Especialmente Administradas y a Sitios y Monumentos Históricos.

En la misma RCTA se adopta la Resolución 3 (2008), que recomienda que el Análisis de dominios ambientales para el continente antártico sea utilizado “en forma sistemática y conjuntamente a otras herramientas acordadas dentro del Sistema del Tratado Antártico, como modelo dinámico para la identificación de áreas que pueden ser designadas como Zonas Antárticas Especialmente Protegidas dentro de la estructura ambiental y geográfica sistemática a la que se hace referencia en el Artículo 3(2) del Anexo V al Protocolo”.

La XXXI RCTA adopta además la Resolución 4 (2008), que alienta el uso de la Lista de Verificación para facilitar las inspecciones de Zonas Antárticas Especialmente Protegidas y de Zonas Antárticas Especialmente Administradas.

La XXXI RCTA apoya la propuesta del CPA para establecer un Grupo Subsidiario sobre Planes de Gestión (GSPG) para examinar los proyectos nuevos y revisados de Planes de gestión remitidos por el CPA para su revisión entre sesiones, y asesorar al proponente y al CPA, y prestar asesoramiento al CPA, según sea necesario, a los fines de mejorar los Planes de gestión y su proceso de revisión durante el período entre sesiones.

La XI Reunión del adopta Directrices actualizadas para la consideración por el CPA de proyectos de planes de gestión nuevos y revisados de ZAEP y ZAEA.

El CPA adopta un plan de trabajo quinquenal que identifica el “Procesamiento de planes de gestión para zonas protegidas y administradas nuevos y revisados” como un asunto de máxima prioridad, y la “Perspectiva global del sistema de zonas protegidas / criterios ambientales y geográficos sistemáticos” como asunto de tercera prioridad.

2010:

En la XIII Reunión del CPA, el SCAR presenta el Documento de trabajo WP 3 de la XXXIII RCTA, que proporciona una evaluación preliminar de la medida en que el EDA se corresponde con los patrones en los datos espacialmente explícitos de la biodiversidad disponible en la Base de Datos sobre la Biodiversidad SCAR. El SCAR determinó que, con baja resolución, los dominios ambientales sin hielo identificados en el Análisis de dominios ambientales presentan diferencias entre los conjuntos bióticos, y se los puede considerar como una evaluación útil de primer orden de la variación sistemática probable en la biodiversidad. Asimismo, determina que sería necesario complementar el Análisis de dominios ambientales con datos sobre biodiversidad para permitir análisis significativos en las escalas espaciales más detalladas que se usan habitualmente para el diseño de zonas protegidas.

2011:

Se realiza en Montevideo, Uruguay, un taller del CPA sobre Zonas antárticas marinas y terrestres especialmente administradas. El informe del taller se presenta en la XIV Reunión del CPA en el Documento de trabajo WP61 rev1 de la XXXIV RCTA y como Documento de información IP 136 de la XXXIV RCTA.

Tras una sugerencia del CPA, la XXXIV RCTA adopta la Resolución 2 (2011), que contiene una Guía revisada para la Preparación de Planes de Gestión para las Zonas Antárticas Especialmente Protegidas.

2012:

Terauds et al. publican (2) un documento titulado Conservation biogeography of the Antarctic, donde identifica las principales 15 Regiones biogeográficas de conservación de la Antártida (RBCA) sin hielo biológicamente diferentes, y sugieren que estas áreas deben estar plenamente representadas en un sistema de áreas terrestres protegidas de la Antártida para captar la biodiversidad del continente.

Tras una sugerencia del CPA, la XXXV RCTA adopta la Resolución 6 (2012), que recomienda que las Regiones biogeográficas de conservación de la Antártida se utilicen en conjunto con el Análisis de dominios ambientales y otros instrumentos aprobados en el Sistema del Tratado Antártico, para apoyar las actividades relevantes a los intereses de las Partes, incluso como un modelo dinámico para la identificación de áreas que podrían ser designadas como zonas Antárticas Especialmente Protegidas según el criterio ambiental y geográfico sistemático  mencionado en el artículo 3 (2) del Anexo V del Protocolo al Tratado Antártico.